En los modernos pecados capitales uno de los más graves es excluir. En cualquier actividad, no se debe excluir a nadie, o al menos, no hay que decirlo. Por olvidarlo, se ha metido en aguas turbulentas Mike Jeffries, el consejero delegado de la marca de ropa Abercrombie & Fitch. Un reciente libro ha resucitado las declaraciones que hizo en 2006 a la web Salon. “No hacemos ropa para gordas ni para chicos que no sean cool”, dijo con sincera prepotencia Jeffries. “Queremos gente guapa en nuestras tiendas. Dependientes y clientes… ¿Somos excluyentes? Por supuesto”. Sigue leyendo
Sigue el blog por e-mail
Escribe aquí tu correo electrónico para suscribirte al blog y recibir sus actualizaciones.El sónar
Así como el sónar detecta la presencia y situación de objetos sumergidos mediante ondas acústicas, este blog quisiera descubrir tópicos mostrencos y recursos valiosos que muchas veces se ocultan bajo la información de actualidad. Una ayuda a la navegación para que cada uno tome el rumbo que quiera.
De la web de ACEPRENSA- Libros sobre el GulagLibros de historia, testimonios de quienes sufrieron en el Gulag y novelas han dejado pruebas elocuentes de la represión en los campos de trabajo forzados. [LIBRE ACCESO] […]
- Dos de cada tres alumnos cursan Religión Católica en EspañaEl 66,7 % del total de los alumnos de Primaria, Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato están matriculados en la asignatura de Religión Católica. [LIBRE ACCESO] […]
- ¿Se ha pasado Mohamed VI al radicalismo islámico?Indignación en Marruecos al descubrirse una “fatua” que condena a muerte por la apostasía. […]
- Libros sobre el Gulag
Calendario
-
Entradas recientes
Comentarios recientes
- José María Medina Montes en El listón ético en un mundo competitivo
- ramon mendiburu belzunegui en Voces usurpadas
- María de la Luz Alvarez en Voces usurpadas
- Antonio Gómez en Terrorismo y víctimas sin nombre
- Juan Eusebio en Sexismo y feminismo en topless
Etiquetas
aborto administración pública austeridad backstreet abortion canadá carbón catalán crecimiento económico cultura científica demócratas derechos humanos despilfarro educacion endeudamiento Estados Unidos familia financiación fundación bbva gasto homosexualidad independentismo información inmersión lingüística ley de wagner libro medio ambiente minería murdoch news of the world paro prima de riesgo privatización pussy riot píldora del día siguiente recursos religión rusia sexismo televisión trabajo vaticano vatileaks víctima wikileaks éticaArchivos
Categorías
- Aborto
- Armas
- Benedicto XVI
- Ciencia
- Democracia
- Derechos humanos
- Economía
- Edición
- Educación diferenciada
- Estado de bienestar
- Ética
- Francisco
- Homosexualidad
- Ideologías
- Igualdad
- Infancia
- Juventud
- Libertad de expresión
- Libertad religiosa
- Matrimonio
- Mujer
- Población
- Política
- Prensa
- Privatización
- Sacerdotes
- Sexualidad
- Sociedad
- Trabajo
- Universidad
- Violencia
- Voluntariado
Twitter de Aceprensa
RSS




Lo que distingue al fanático no es la idea que defiende, sino su tenaz preocupación por la causa y su disposición a emplear medios autoritarios. Por eso también se puede ser un fanático de la diversidad y el igualitarismo, aunque en teoría se haga en nombre de la tolerancia. Y si el activista de la diversidad trabaja en la escuela, se considerará legitimado para adoctrinar a los alumnos en sus peculiares ideas. Ya se sabe, si se trata de mis convicciones, ya no es adoctrinamiento sino concienciación.
La píldora anticonceptiva de 3ª generación fue la pastilla “milagro” que acababa con los molestos efectos secundarios de las anteriores (migrañas, aumento de peso, efectos virilizantes…). Se impuso en el mercado desde los años 90. Ahora la Seguridad Social francesa ha dejado de financiarla por sus riesgos de accidentes vasculares graves, que han dado lugar a diversas demandas ante los tribunales. El auge y caída en desgracia de esta píldora es un ejemplo significativo de la desinformación sanitaria en asuntos que tienen que ver con los “derechos reproductivos”, cuando hay mucho dinero por medio.
“Que Dios os perdone lo que habéis hecho”, les dijo el Papa Francisco a los cardenales poco después de su elección. Una exclamación que, con su punta de humor, pone de relieve que la búsqueda de un líder en la Iglesia tiene muy poco que ver con los procesos de selección del mundo político o económico.
El Día Internacional de la Mujer, fecha señalada en el santoral laico, siempre deja una cosecha de artículos de tono intemporal, que oscilan entre el triunfalismo y la queja. El lamento es lo más tradicional: la mujer gana menos que el hombre, sufre más el paro, apenas ocupa puestos en las cúpulas directivas… El tono reivindicativo no permite hacer distinciones, así que nunca se dice si la diferencia salarial se aplica igual a la Administración que al sector privado, si responde a distinto número de horas trabajadas y de antigüedad, si las diferencias en la distribución de sexos entre las distintas ocupaciones dan lugar a diferencias en sus rentas medias, si es la mujer, en general, o la madre, en concreto, la discriminada… Es un día para celebrar, no andemos con tiquismiquis.
Tómese una lista de espera en la Administración en la que hay casi medio millón de solicitantes, que aguardan en algunos casos desde hace años. Adóptese un plan de choque para solucionarlo. Y, pasados siete meses, el 66% se los expedientes se han tramitado y el resto van resolviéndose a buen ritmo. ¿Un milagro de la burocracia? No, un efecto de la privatización. 